Toxicidad en el S.N.C. Efecto Paul Bert

¿ QUÉ ÉS LA TOXICIDAD EN EL S.N.C. ?

En los experimentos realizados por Paul Bert en 1878, pudo comprobar que respirar elevadas presiones parciales de oxigeno acaba por provocar convulsiones.
Este envenenamiento o toxicidad que sufre el Sistema Nervioso Central (SNC) también es denominado intoxicación aguda del oxígeno o efecto Paul Bert.

¿ CUALES SON LOS LÍMITES MÁXIMOS DE PpO2 Y DE EXPOSICIÓN ?

Cada persona tiene unos valores de tolerancia distintos, pero la experiencia ha establecido unos valores como seguros. La legislación española establece unos límites máximos de PpO2   para buceadores profesionales de 1,6 atmósferas, y para buceadores deportivos de 1,4 atmósferas. Así como los siguientes tiempos máximos de exposición.

Presión parcial de oxígeno en bares

Tiempo de exposición en horas

1,6

3

1,4

4

1,2

5

1

6

0,9

8

Superar estos límites supone incrementar enormemente los riesgos de sufrir una intoxicación aguda.
Sin embargo la «National Oceanic and Atmospheric Administration» (N.O.A.A.) dispone de tablas con unos valores mucho más conservadores que los establecidos en las normas españolas.

 

¿ CUALES SON LOS SÍNTOMAS ?

Sin duda los síntomas más serios y peligrosos son las convulsiones y pérdida de conocimiento, y éstas pueden llegar con poco o ningún aviso. Llegado este momento la vida del buceador afectado dependerá por completo de la ayuda del compañero. Pero a veces, no siempre, hay unos síntomas que pueden alertarnos con antelación suficiente para subir unos metros y, así, disminuir la presión parcial de oxígeno, y son los siguientes:

    – Visión de túnel: el buceador va perdiendo la visión periférica
– Tintineo en los oídos.
– Cambios en el estado mental: Irritabilidad, confusión, agitación y ansiedad
– Náuseas o vómitos.
– Hormigueos, tics y espasmos musculares. Sobre todo en los músculos faciales y los labios.
– Vértigo, descoordinación y falta de destreza.
– Convulsiones y  pérdida de conocimiento.

Si en el momento de notar estos síntomas subimos unos metros, y así, disminuir la presión parcial de oxígeno, esto no nos salvará por completo de sufrir una intoxicación aguda. Durante uno o dos minutos la presión parcial de oxígeno en nuestros tejidos todavía será lo suficientemente elevada como para afectarnos.
Algunos síntomas son iguales a la narcosis producida por el nitrógeno, pero la diferencia está en que la narcosis es progresiva, mientras que la intoxicación del SNC puede presentarse sin previo aviso en forma de convulsiones. En las inmersiones profundas con aire un buceador estará expuesto a la intoxicación del oxigeno y del nitrógeno (narcosis), por eso se introduce un tercer gas menos problemático: el helio.

 

¿QUÉ HACER CUANDO SE PRESENTA UNA INTOXICACIÓN AGUDA?

La persona afectada por una intoxicación aguda dependerá por completo del compañero, si es que este puede prestarle ayuda. Para saber cómo actuar, lo primero es reconocer las fases en que se divide este proceso de intoxicación.
Fase Tónica: El buceador pierde el conocimiento, se queda rígido y deja de respirar. En esta fase, que suele durar menos de un minuto, es muy peligroso subir al accidentado, ya que al tener las vías respiratorias bloqueadas le provocaríamos una sobrepresión pulmonar. Es conveniente esperar y asegurarnos de que mantiene  el regulador en la boca.
Fase Clónica o Convulsiva: El buceador afectado sufre convulsiones y normalmente sigue sin respirar. Durante esta fase, de un minuto aprox., tomaremos las mismas medidas que en la fase anterior. A pesar de la apariencia alarmante, el único daño que puede sufrir el afectado es morderse la lengua. Aunque mantenga la apnea, es difícil que sufra una hipoxia precisamente por elevada presión parcial de oxigeno en los tejidos y en concreto en el cerebro.
Fase de Depresión Postconvulsiva: En esta fase el buceador sufre una relajación muscular, empieza a respirar rápidamente y está consciente o semiconsciente. Es en este momento cuando hay que llevarlo a la superficie, asegurándose que tiene el regulador en la boca y respira normalmente. Esta fase suele durar de 15 minutos a más de una hora.

 

¿DEJA SECUELAS?

La consecuencia más grave es que el buceador se haya  ahogado al desprenderse el regulador de la boca durante la pérdida de conocimiento. Otro resultado puede ser que se haya mordido la lengua. El buceador afectado no suele recordar nada de lo ocurrido, a lo mejor, solamente recuerda algo de la fase de relajación pos convulsiva cuando estaba semiconsciente. Las únicas secuelas serán el cansancio y dolores musculares y, tal vez, dolor de cabeza.

 

 

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Texto de Referencia Sobre el Pánico

Este post está sacado de www.forobuceo.com.

Es un hilo que se a completado gracias a las aportaciones de varios foreros. Por desgracia, no puedo saber los nombres, ni siquiera los nicks, de las personas que han participado en su realización. Pero lo que está claro es que han realizado un buen trabajo.

SOBRE EL PÁNICO: SU PREVENCIÓN, IDENTIFICACIÓN Y SOLUCIÓN
(versión 1)
Autores: los miembros de FOROBUCEO.COM
Amanuense pringado: “Gualdrapa”

1 – INTRODUCCIÓN.

pánico. (Del lat. panĭcus, y este del gr. Πανικός). :
2. adj. Se dice del miedo extremado o del terror producido por la amenaza de un peligro inminente.

El miedo es una reacción natural ante un medio en principio hostil para poner en guardia al cuerpo ante una eventual agresión. En ese sentido es defensivo, natural y bueno. Sin embargo, el miedo incontrolado o pánico, no protege, sino que paraliza y puede tener consecuencias muy graves.

Un muy alto porcentaje de los accidentes de buceo, cercano al 40 %, no se deben a fallos en el equipo, condiciones climáticas adversas o condición médica del buceador, sino al pánico. Y de aquellos, los que acaban con un desenlace de muerte son causados, en primer lugar, por el pánico y en segundo lugar, por embolias producidas por rápidos ascensos también debidos al pánico. Por ello, el conocimiento de este fenómeno es crucial para la seguridad del buceador.

Todo el mundo tiende a pensar que el pánico se produce por circunstancias objetivas, como por ejemplo, un fallo del regulador. Sin embargo, muchísimas situaciones de pánico se producen sin causa objetiva aparente, ni fallo de equipo alguno. También se tiende a pensar que sólo afecta a los novatos. Si bien es evidente que la experiencia evita en gran medida situaciones que pudieran devenir en pánico, muchas veces se han producido estas situaciones incluso entre profesionales. Por ello, se puede afirmar que nadie está totalmente libre de una posible situación de pánico.

Este escrito no se referirá al pánico sentido por un peligro objetivo que aparece súbitamente, ni por el fallo de una parte esencial del equipo. Se referirá únicamente al que aparece en situaciones sin peligro inminente y, muchas veces, sólo con la sensación de un peligro que, realmente, no existe , es de poco riesgo o perfectamente controlable.

2 – TIPOS DE REACCIONES DE PÁNICO.

Fundamentalmente, son dos: reacciones activas y reacción pasiva.

2.1 – Reacciones activas.

Las reacciones activas suelen ser de huida en busca de una supuesta seguridad, casi siempre hacia la superficie. Sin embargo, estas son irracionales y descontroladas, por lo que normalmente se producirán reteniendo la respiración e incluso desprendiéndose violentamente de todos los elementos extraños del equipo, como el regulador o las gafas. Pocas veces se puede corregir esa situación bajo el agua.

En este caso, el gran peligro es la sobre-expansión pulmonar. La única solución es que el compañero pare inmediatamente el ascenso del buceador en estado de pánico, lo sujete firmemente, establezca con él contacto ocular y dé solución al problema que le ha hecho entrar en pánico. Si se consiguen ambas cosas es posible que se tranquilice. En caso contrario, rápidamente lo deberá llevar a la superficie sujeto en un ascenso controlado, cuidando especialmente los diez últimos metros de ascensión. Debe hacer que suelte el aire mediante un manotazo en el pecho, por ejemplo. Es preferible que trague agua a que sufra lesiones pulmonares.

Se será muy cuidadoso para no resultar nosotros también accidentados.

2.2 – Reacciones pasivas

Se produce una catatonia paralizante producto del pánico, aunque cualquier contacto puede dar lugar a una reacción activa. Nuestra actuación ha de ser la misma que en el caso anterior

3 – ¿SE PUEDE “SOLUCIONAR” EL PÁNICO?

Lo primero que viene a la mente es si es posible aplicar un protocolo de actuación en caso de pánico. La respuesta es más bien negativa: una vez que se desencadena el pánico en un buceador, ya hemos visto que pocas cosas se pueden hacer debido a que este estado, por definición, incapacita para seguir cualquier clase de protocolo.

Por ello, lo importante es prever cuándo se puede desencadenar el pánico y actuar en consecuencia.

El pánico siempre debe ser prevenido sin esperar a que aparezca.

Sin embargo, tanto el compañero como uno mismo, sí podemos reaccionar ante un aumento de tensión que pueda desencadenar el pánico, incluso ante los primeros momentos de éste. Este escrito pretende identificar las causas y síntomas de dicha tensión o estrés previos para prevenirlos, evitarlos o reducirlos y así evitar que el pánico aparezca.

4 – ¿CÓMO SE PRODUCE HABITUALMENTE EL PÁNICO?

Salvo excepciones, el pánico no surge inesperada e inmediatamente, sino que pasa por diversas etapas acumulativas que pudiéramos clasificar de la siguiente manera:

– estados anteriores de nerviosismo o ansiedad;
– etapa de estrés o angustia inmediatamente anterior al pánico y
– ataque de pánico, propiamente dicho.

5 – ¿CÓMO SE IDENTIFICAN LOS SÍNTOMAS PREVIOS EN LA INMERSIÓN?

Antes de entrar en pánico un buceador, primero presenta una serie de síntomas que pueden ser identificados (tanto por el compañero, como por él mismo). Naturalmente , aquel podrá identificarlos sólo si está pendiente. Por ello, se insiste en la observación del compañero, extremándola sobre todo en el descenso, ascenso y ante cualquier circunstancia extraña o inesperada.

5.1 – Síntomas previos a la inmersión.

Los habituales del nerviosismo. Un buceador inquieto repasa una y otra vez el equipo y en ningún momento aparece relajado.

5.2 – Síntomas durante la inmersión.

5.2.1 –Generales

Durante la inmersión, la forma en que más habitualmente detectaremos en un compañero la ansiedad será la continua observación de los instrumentos, especialmente manómetro y profundímetro. Si lo detectamos, tendremos que estar atentos pues puede pasar a sentir angustia y de ésta, al pánico.

En nosotros mismos, una especial preocupación por cualquier tema, nos indicará que estamos ansiosos.

5.2.2. – Proceso de respiración agitada.

El buceador comienza a ponerse nervioso, incluso sin causa aparente. Su respiración empieza a agitarse, produciendo burbujas más frecuentemente, lo cual puede ser detectado por el compañero, si está atento.
Si se le mira a los ojos, presenta cara de susto, arqueando las cejas. Por lo general, no mira a nadie y no presta atención a lo que los demás hacen. Si se le pregunta algo, tiende a dar respuestas cortas y sin mirar a los ojos, esquivando la mirada.

Esa respiración agitada produce una mala ventilación y una eliminación incorrecta del CO2, que empieza a acumularse. La necesidad de respirar no se produce por la falta de oxígeno en sí, sino por el aumento de CO2 (que van relacionados por la ley de Dalton). Este gas es tóxico y dispara la alarma al cerebro, indicándole de que nos estamos asfixiando.

Como consecuencia, el cuerpo interpreta esta acumulación como una falta de oxígeno y el corazón empieza a bombear más deprisa para aportarlo. El buceador empieza a sentir los latidos de su corazón y se pone aún más nervioso, lo que produce que aún respire peor y comience a tener una intoxicación por CO2, que empieza a producir sensación de verdadero ahogo, aumentando aún más el nerviosismo en un círculo vicioso de respiración cada vez más agitada. Si el proceso continúa, se desencadena el pánico.

Si no se consigue detener el proceso, la intoxicación produce lo que se llama «hambre de aire» y ante esa situación el buceador entra en pánico, suelta el regulador porque «no le da aire suficiente», e intenta llegar a la superficie lo más rápidamente posible, produciéndose habitualmente la sobre-expansión pulmonar, ya que, en esas condiciones, el buceador no soltará aire al ascender, creyendo que no lo tiene.

5.2.3- Proceso de percepción de “respiración insuficiente”.

También puede pasar que al buceador en pánico se le «olvide respirar». Entonces pasa una situación diferente, pero con los mismos resultados fatales. Para el compañero es más difícil de diagnosticar, puesto que falta la salida continua y exagerada de burbujas. Siempre hay un desencadenante, real o ficticio. El buceador intenta inspirar, notando que le falta aire, pero no lo suelta, no espira. Al tener ya los pulmones llenos, no le entra aire. Piensa angustiado que el regulador no le da aire. Por lo tanto la reacción «lógica» es desembarazarse de él. Lo siguiente es ir a buscar aire donde sabe, de manera instintiva, que existe en abundancia, la superficie. Y se produce el escape libre, reteniendo la respiración todavía más ya que cree que no dispone de aire en sus pulmones y el poco que cree tener lo necesita para poder llegar a la superficie. El accidente por sobrepresión es el resultado final.

6 – ¿QUÉ SE PUEDE HACER?

6.1- Durante la inmersión:

Cuando un buceador experimentado siente estas sensaciones y las identifica, conociendo los procesos mencionados, no tiene más que relajarse, agarrarse a algo fijo, cerrar los ojos y centrarse en reducir el ritmo respiratorio, respirando varias veces de manera muy profunda, inspirando y espirando pausadamente, pero con fuerza. En unas pocas inspiraciones se eliminará el CO2, reduciendo también la frecuencia cardíaca, la producción de adrenalina, la sudoración, etc… desapareciendo al instante el problema.

Es de hacer notar que el conocimiento del mecanismo de lo que realmente está pasando es lo que permite al buceador exhalar fuertemente el aire, en contra de lo que su naturaleza erróneamente le dicta.

Si nos sentimos temerosos durante una inmersión, intentaremos descubrir (si no lo sabemos ya) que nos produce ese temor y haremos un análisis de la situación. Nos pararemos a pensar, lo cual ya nos tranquilizará, y miraremos nuestras posibilidades de actuación. Nada tranquiliza más que saber que hacer.

Si detectamos angustia en un compañero, nuestra forma de actuación ha de ser similar, debemos dar seguridad y procurar que normalice la respiración. Si resulta posible, le ayudaremos a que haga lo antes explicado, pero además debe notar nuestro contacto. Nunca le dejaremos solo (o que él se sienta solo). En nuestro acercamiento le miraremos a los ojos y nos situaremos frente a él cogiéndole con la mano izquierda por el chaleco, sin dejar de mirarlo. La potencia del vínculo ocular es muy fuerte y si en nuestros ojos puede leer tranquilidad y seguridad, así como que estamos con él y le ayudaremos, esto puede ser suficiente para que supere este episodio.

6.2- Antes de la inmersión:

Muchísimas veces, el estrés no se produce en el agua, sino que se trae del barco. Cuántas veces hemos podido ver la escena de buceadores poniéndose a toda prisa el traje y montando el equipo, sudando para tirarse al agua y descender precipitadamente para alcanzar al grupo. E incluso esta situación frecuentemente es propiciada por patrones o monitores que tienen que cumplir un horario. Estos buceadores, bajarán ya con un alto nivel de estrés, mediante los mecanismos que luego se describirán, que, de ser aumentado por cualquier motivo, contribuirán a provocar una eventual reacción de pánico.

Los estados menores de ansiedad o nerviosismo, anteriores incluso a la inmersión propiamente dicha, se deben corregir a toda costa y evitar que continúen o se incrementen.

Por ello, es muy importante seguir un protocolo de conducta desde ya antes a la inmersión, tendente a prevenir y a evitar dichos estados de nerviosismo o ansiedad que pueda facilitar la aparición del pánico.

Estas circunstancias o factores son:

6.2.1 – Generales.

Normas que, obviamente, todos debemos seguir o tender a cumplir de la mejor manera posible.

– Evitar el cansancio anterior al buceo.
– Bucear en relación con el nivel de formación.
– Bucear con material adecuado y bien mantenido (regulador con excesivo esfuerzo inspiratorio, etc.)
– Tenerlo todo debidamente revisado y en condiciones, disponiendo de todo lo necesario (cuidado con el control del material alquilado, a veces insuficiente y extraño a uno).
– Bucear con mezclas adecuadas.
– Bucear con una buena preparación física.
– Bucear con un plan claramente preconcebido y aceptado por todos los buceadores.
– Bucear con un nivel de hidratación adecuado.
– Bucear con un buen nivel de entrenamiento: aunque uno nunca sepa cómo actuará en una situación de riesgo hasta encontrarse en ella realmente, es obvio que el entrenamiento aumenta las probabilidades de que ésta sea la adecuada.

6.2.2. –En el desplazamiento al lugar de buceo (barco o infantería)

Como se ha dicho, muchas veces, las situaciones de estrés se producen en el barco o en el lugar de preparación de la inmersión. Por ello, hay que prestar atención a los siguientes factores:

Tiempo:

– No se debe permitir que NADIE establezca una dinámica de prisas, ni el patrón, ni el guía, ni el instructor, ni el compañero. En ese caso, mejor quedarse en seco. Se debe extremar la puntualidad: muchas veces se crea una situación de premura por tener que recuperar el tiempo perdido en esperar a los que llegan tarde.
– Se debe disponer de tiempo suficiente para prepararse uno y preparar tranquilamente el equipo, procediendo a su comprobación. (la desconfianza –consciente o inconsciente- del equipo, por comprobación insuficiente, es una fuente habitual de estrés).

Calor e hidratación:

– Evitar el agobio por el calor:, se debe evitar una exposición al sol o cualquier otra circunstancia que suponga un calor que pueda ser agobiante. ( Nuestra hidratación de reducirá y nuestra temperatura corporal aumentará, fenómenos que se sabe influyen en la producción de estrés).
– Evitar el calor producido por el traje de neopreno (pensado para protegernos del frío y del medio ambiente). El traje se debe abrochar en el momento adecuado. Éste puede elevar la temperatura interna del cuerpo, lo que dispara el estado de estrés.

Agobios:

– Evitar agobio por mareo. Si este aparece, resolverlo con suficiente tiempo antes de proceder a la inmersión.
– Evitar el agobio debido a la presión de un traje de neopreno demasiado estrecho. En ese caso, aumentaría el ritmo respiratorio (fenómeno ya descrito anteriormente), la temperatura corporal y la tensión muscular y psíquica por los esfuerzos realizados.
– Evitar agobios por camarotes o recintos en el barco cerrados, mal ventilados o con olor a combustible. Esto empeora la oxigenación y aumenta el nivel de estrés.

Otros:

– Elección adecuada de un compañero. Preferiblemente debe ser conocido, pero se debe evitar bucear con quien no destile tranquilidad y seguridad. La tranquilidad se transmite y ayuda a la inmersión tuya y de tu compañero.
– Si no se conoce el sitio, exigir una charla al centro que nos lleve o al compañero que lo conozca para evitar la incertidumbre por desconocimiento del medio y falta de planificación de la inmersión .

6.2.3 – En la entrada al agua

Se ha de entrar en el agua con el menor nerviosismo posible ya que el cambio de medio es de por sí una fuente habitual de estrés. Prestaremos atención a los factores que lo aumentan:

Adaptación

– Echarse al agua nunca debe ser un acto precipitado, por lo que se deberán seguir las indicaciones anteriores.
– Adaptación al agua y a la temperatura. Se recomienda (si las condiciones lo permiten), permanecer un cierto tiempo con el chaleco inflado en la superficie, en una actitud de relax para disminuir cualquier estrés producido anteriormente. Se recomienda echar un cabo de corriente o dispositivo similar para facilitar la estancia en superficie sin problemas de asideros.
– Se recomienda el repaso del equipo en la superficie del agua por última vez antes de la inmersión ya que mejora la adaptación y reduce la incertidumbre por desconfianza ante el funcionamiento del equipo.

Incertidumbre

– En el tiempo de adaptación en la superficie del agua, se recomienda realizar una visualización anticipada del descenso y de la inmersión. Esto reducirá la incertidumbre respecto a lo que podamos encontrar.
– Así mismo, se recomienda realizar con el compañero una anticipación de posibles inconvenientes que pudieran razonablemente surgir: mala visibilidad, corrientes, etc. y anticipación de qué hacer si éstas se produjeran. Esto dará confianza, reduciendo el estrés por incertidumbre.

Cansancio

– Por norma general, siempre cuesta hundirse a la gente con poca experiencia, ya que, aparte de vaciar el chaleco, hay que hacer lo propio con los pulmones, y el novato inconscientemente toma aire en lugar de soltarlo. Esto suele ser una fuente muy habitual de estrés, mala compensación posterior y cansancio inicial que se arrastra durante toda la inmersión.

6.2.4 – Durante la inmersión.

Las condiciones de presión y riesgo en el fondo son, de por sí, fuente de estrés. Atenderemos a:

Descenso

– Aunque fisiológicamente se pueda bajar a la profundidad máxima rápidamente y de un tirón, se recomienda hacerlo lentamente. El cambio súbito de situación en superficie a la situación en profundidad, puede ser una fuente importante de estrés.

Ritmo respiratorio

– En submarinistas el estrés debido a múltiples factores (estado físico, equipo incómodo, etc.) se convierte en ansiedad con el ejercicio (aleteo continuo) y con un ritmo respiratorio acelerado o descompasado. Se debe cuidar no hacer mini-amneas y exhalar acompasada y normalmente.

Cansancio

– El cansancio es una fuente frecuente de estrés, lo cual favorece el nerviosismo, que produce mayor actividad y, por tanto, mayor cansancio, gasto de aire y, finalmente, mayor nerviosismo en un círculo vicioso que puede devenir en pánico ante cualquier pequeño estímulo inesperado.

– Demasiado lastre que nos hace sentir muy pesados y sin avance, aumentando el cansancio y el nerviosismo.

– Las corrientes son causa habitual de estrés debido al cansancio y a una respiración acelerada. Se ha de dosificar el esfuerzo, haciendo las paradas que sea necesarias para recuperarse. Se debe estar atento al eventual cansancio del compañero.

Material

– Cuidar el material, especialmente las gafas que, cuando se inundan o se rompe la cinta, son causa frecuentísima de pánico. Se recomienda el entrenamiento para estar sin ellas suficiente tiempo y llevar los repuestos adecuados. Se debe cuidar la ausencia de empañamiento.

– Cuidar el chaleco para que no quede holgado y la botella se mueva a los lados. Se debe saber en todo momento dónde están las cosas que llevamos y acceder fácilmente a ellas. Es frecuente realizar inmersiones en las que se está pendiente únicamente del equipo propio por desconocimiento de aquel y falta de entrenamiento, produciéndose nerviosismo y exposición a cualquier contingencia inesperada.

Compañero

Se debe tener una señal convenida con el compañero para expresar que se está empezando a producir una situación de estrés descontrolada.

Es importante recordar que el sistema de compañeros está para algo. Tan importante es «estar al quite» para darle aire si nos avisa de que se le está acabando como vigilarle para comprobar si presenta síntomas de estrés.

Un ataque de pánico se puede evitar en ocasiones con una cosa tan tonta como ponerse frente al compañero, sujetarlo por el chaleco y hacer que nos mire a los ojos.

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Cinco Errores a Evitar al Bucear

Aunque virtualmente cualquiera puede aprender a bucear, no se debería desestimar una gran preocupación y atención a los detales necesarios para llevar a cabo la actividad de una forma segura. Se necesita estar atento a los detalles, porque si no, te arriesgas a tener problemas, incluso a la muerte.

Pero todos cometemos errores. Especialmente cuando estamos aprendiendo, y pueden pasar en cualquier momento. Los siguientes errores son muy comunes y tienen un gran impacto en tus experiencias de buceo. Aunque no son los únicos, vamos a hablar de ellos precisamente por ser tan comunes como fáciles de evitar. Tómate tu tiempo para pensar en cómo se va a desarrollar tu día de buceo, y asegúrate de que tienes controlado el cómo preparar el equipo antes de subir al barco o entrar al agua. Esto te ayudará a evitar cometer algunos errores.

Pérdida del Control de Fltabilidad

Este es un error o fallo importante. El control de la flotabilidad es, sin ningún género de dudas, una técnica que se adquiere con tiempo y práctica. Pero bucear con un mal control de flotabilidad puede dañar la vida marina, puedes estorbar o golpear a otros buceadores, y además puedes sufrir daños si asciendes demasiado rápido.
Es importante tener en cuenta todos los factores que tienen que ver con la flotabilidad; kilos de plomo, la flotabilidad de tu equipo, la de la(s) botella(s), así como pensar en el tipo de inmersión que vas a realizar. Si solo añades el peso idoneo para la inmersión que vas a realizar, te será más fácil conseguir una buena flotabilidad neutra. También tienes que estar atento al medio que te rodea durante la inmersión, sin golpear el coral, las plantas, ni dar patadas con las aletas a los otros buceadores.

Gestionar una Falta de Aire

El quedar se sin aire es algo que no le tendría que suceder a ningún buceador. Es absolutamente crucial que monitorices tu manómetro, tu profundímetro, así como el tiempo que pasas debajo del agua con suficiente asiduidad como para no llevarnos sorpresas que nos puedan llevar a una sutuación de pánico o una emergencia.

Disfruta de todo lo que el mar te ofrece, pero no permitas que te distraiga de mantenerte vivo.

Mantente Junto a tu Compañero de Buceo

Hay una razón excelente para llevar a cabo el sistema de compañeros en el buceo.
Estás inmerso en una actividad que puede poner en riesgo tu vida. Ha habido gente capaz de autorescatarse en situaciones muy críticas, pero lo normal es que sea otra persona quién asista a quién tenga problemas. El sistema de compañeros es tu plan de reserva cuando visitas las profundidades. La comunicación es básica debajo del agua. Tener un par de ojos extras y una reserva de aire si lo necesitas, puede suponer la diferencia entre un gran día de buceo o una emergencia. No cometas el error de perder el contacto con tu compañero de buceo.

Preocuparte con Respecto a los Otros

Se trata de evitar errores preocupándoos del entorno y de las personas que tenemos alrededor
Llevar el equipo de buceo dentro de una bolsa y asegurarte de que nadie la pisa ni pasan por encima no está de más; tener una actitud positiva e interés por aprender es una de las mejores maneras de que todos disfruten y tengan una buena experiencia; no importa cuantas nmersiones lleves, o si conoces la zona, pon atención al briefing que de el guía antes de la inmersión sobre la zona y el modo en que se va a desarrollar; responsabilizate de tu propia seguridad, y no comprometas la seguridad de los otros buceadores.
Todo esto son tareas básicas.

Pérdida de Material

El buceo es una actividad que requiere de mucho equipo para llevarla a cabo con seguridad, esto lo convierte en un hobby caro. Precisamente esto es un gran incentivo para asegurarte de que no descuidas ninguna pieza de tu equipo ni el el transporte, ni mientras estás en un centro de buceo, ni durante el camino al lugar de la inmersión o al barco, y por supuesto, mientras buceas. Asegúrate de llevar todas los accesorios bien cogidos durante la inmersión, y bien controlados mientras estés fuera del agua. De no hacerlo así, te puede costar mucho dinero, además de que no podrás bucear, o que te pueda causar problemas durante la inmersión.

 

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Así, Hasta Tú Aprenderás a Manejar la Brújula

La brújula es mucho más sencilla de manejar de lo que a la mayoría de los buzos le parece.

Sin embargo, la mayoría de ellos no la utiliza o les parece complicado. ¿Por qué?
Las razones son varias.

En primer lugar, la mayoría de los buzos tienen su primer contacto con la brújula en el curso de iniciación, o en una inmersión del curso advanced. Esto hace que sea complicado que adquieran dominio en el uso de la brújula porque si es en el primer curso, tienen demasiadas cosas en que fijarse como para además ir tomando rumbos de brújula. Y si aprenden su manejo en una inmersión del segundo curso, posiblemente les enseñen demasiados usos diferentes de la brújula como para asimilarlos de forma que puedan dominarla en todas las circustancias.
Además, luego harán la mayoría de sus inmersiones con un guía, lo que hará innecesario su uso, y al no practicar, irán olvidando poco a poco los métodos de utilización y la confianza en la brújula.
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Bien, la única forma de dominarla será la práctica empezando con lo más sencillo, y tal como se vaya dominando una técnica, pasar a otra.

¿Cómo puedes hacer esto en tus inmersiones normales? Muy fácil.

Lo primero, obviamente, es tener una brújula y acostumbrarte a llevarla contigo «siempre».
Lo siguiente es utilizarla sólo de una forma sencilla pero en todas las inmersiones, aunque te la conozcas o sea guiada, para ir cogiendo confianza y práctica. Es más, sería mejor que practicaras primero en inmersiones en las que no dependieras de que lo hagas bien para que no haya problemas e ir cogiendo confianza.

Pero ¿cómo lo hago? ¿por donde empiezo?
Pues con lo más sencillo. Tomando un rumbo desde fuera del agua.

Y ¿cómo hago eso?
Muy fácil.
Si vas a hacer una inmersión desde playa, toma el rumbo hacia el horizonte. Mira a la brújula poniendo la línea de dirección hacia el horizonte, y gira la ruleta hasta que «EL NORTE» quede dentro de las marcas. NO TIENES QUE HACER NADA MÁS. Ya está.
Ahora puedes sumergirte y bucear tranquilamente. Cuando decidas que es hora de ir saliendo, sólo tendrás que mirar la brújula y girar TÚ hasta que sea «EL SUR» el que quede dentro de las marcas. De esta forma estarás posicionado para navegar al revés del rumbo que has tomado al principio, es decir, en lugar de estar mirando hacia el horizonte, estarás mirando hacia la playa. Podrás salir cien metros playa arriba o playa abajo, pero saldrás por la playa sin perderte.

Si haces una inmersión desde barco y vas a bucear en una pared cercana, tóma el rumbo del barco a la pared, es decir, mira a la brújula apuntando con la línea de dirección hacia la pared en la que quieres bucear y gira la ruleta hasta que el norte quede dentro de las marcas. NO TIENES QUE HACER NADA MÁS. Ya está. Ya no tienes que tocar más la brújula.
Ahora puedes entrar en el agua y sumergirte. Aunque no veas la pared porque la visibilidad sea menor que la distancia a la pared, podrás mirar tu brújula y girar TÚ hasta que «EL NORTE» quede dentro de las marcas y estarás orientado hacia la pared. Cuando, después de recorrer un trozo de pared y haber vuelto al punto al que llegaste navegando desde el barco (aquí tengo que decir que para reconocer este punto tendrás que marcarlo al llegar, o fijarte en algún elemento distintivo, pero esto ya no es manejo de la brújula), solo tendrán que girar TÚ hasta que sea «EL SUR» el que quede dentro de las marcas. Obviamente en esta ocasión será más fácil porque quedará encajado dándole la espalda a la pared, pero cuando hayas navegado un poco y perdido de vista la pared, la brújula no te permitirá desviarte del rumbo y enseguida verás aparecer el cabo o el casco del barco.

Bien, estos son dos tipos de inmersiones muy comunes, pero hay muchos más patrones de inmersión. No me voy a extender más diciendo cómo se puede utilizar la brújula para coger un rumbo en todos los patrones de inmersión, pero sea cual sea, la mayoría de las inmersiones tienden a visitar una zona partiendo de un punto al que hay que volver, así que podemos tomar ese rumbo incluso debajo del agua y fijarnos en el contrario a la vuelta.
Está claro que no siempre vamos a hacer un recorrido lineal de ida y vuelta, con lo que muchas veces la brújula nos servirá de poco o tendremos que completar la navegación con otras técnicas de orientación. Pero si empezamos a tomar un rumbo en todas nuestras inmersiones vayamos o no a volver al punto inicial utilizando sólo el rumbo contrario, poco a poco nos daremos cuenta de que en todo momento nos sentimos orientados y ubicados de una forma general en la zona de inmersión.
Además, iremos cogiendo confianza en la brújula y en nuestra forma de utilizarla. A partir de aquí, utilizándola de una forma natural y confiada, instintivamente empezaremos a fijarnos en otras técnicas de navegación natural que nos harán ser mucho más precisos en nuestros recorridos, y nosotros mismos iremos viendo otros usos que le podemos dar a la brújula tomando otros rumbos diferentes al inicial y recíproco.

Pero lo dicho, NO PRETENDAS EMPEZAR A MANEJAR LA BRÚJULA EXPLOTANDO TODAS SUS POSIBILIDADES.
Ten en cuenta, que cuando te muestran su funcionamiento y haces algún ejercicio centrándote sólo en su manejo, no aprendes a dominarla, y si a partir de ese momento pretendes poder estar orientado en todo momento en tus inmersiones a base de combinar la toma de rumbos complejos y la navegación natural, lo más seguro es que no llegues al punto de partida, que te equivoques, que te hagas un lío, que no disfrutes de la inmersión, y que poco a poco vayas perdiendo la confianza en su manejo y en tu forma de orientarte. Poco a poco irás dejándola de utilizar y al final se quedará en casa.

Así que mi consejo es que, como en todo, vayas pasito a pasito, empezando por el más sencillo y cuando lo domines totalmente, pases al siguiente. Que lo hagas sencillo para que no se complique tu inmersión ni tengas que estar pendiente de la orientación en todo momento. Que disfrutes de tu buceo y solo mires la brújula al principio y al final. Puede que así no te resulte pesado utilizarla y llegues a dominarla.

José Pulido Montero

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Informe DAN sobre la ED: Revolución en el mundo del buceo

Este artículo lo he sacado de forobuceo.
Es un post que escribió Nandu hace algún tiempo (enero del 2005),pero no por ello deja de ser muy interesante.

Acabo de recibir los últimos estudios de DAN sobre la Enfermedad Descompresiva ( ED ) después de un buceo dentro de la curva de seguridad y la verdad es que es muy, MUY INTERESNATE.

Intentaré hacer un resumen y de paso me voy empapando el tema, porque va a ser toda una revolución en lo que hasta ahora consideramos que sabemos sobre el buceo, y según estos informes, TODOS estamos equivocados.

Hace más de 100 años, uno de los padres de las actuales tablas de descompresión, el fisiólogo británico John Scott Haldane, especuló con que los buceadores podían ascender rápidamente hasta la cota en la que la presión absoluta fuera la mitad de la presión absoluta alcanzada durante el buceo, sin sufrir una ED. Pasado un tiempo para eliminar gases, el buceador podía volver a subir hasta la mitad de la profundidad contando desde esta última parada. Según él, éste era la correcta forma de eliminar el nitrógeno de la sangre, sin sufrir graves trastornos.

En la misma época, otro científico, Sir Leonard Hill, profesor de fisiología en el London Hospital, mantenía una polémica con Haldane y proponía un ascenso más lento, pero directo hacia la superficie. Para ello diseñó una campana de inmersión en la que el buzo debería ir perdiendo presión gradualmente.

En la demostración que Hill le hizo a Haldane, utilizaron cabras como conejillos de indias y después de varios días de prueba y la muerte de algunas cabras, quedó claro que la teoría de Haldane era la correcta y la Royal Navy inglesa la adoptó durante más de 50 años.

Lo que ocurrió es que la US Navy, consideró que los tejidos rápidos de saturación (de 5 a 10’), soportaban proporciones mayores próximas al 4:1, en lugar de la 2:1 que proponía Haldane, y como los estudios hechos por los americanos para la elaboración de su manual en 1958, resultaron que sus buzos eran capaces de subir a velocidades de 30 m/min sin paradas y sin que ninguno sufriera síntomas de ED, al final y por consenso con los buzos de escafandra que subían a 9 m/min por un cable, se estipuló la velocidad de subida en 18 m/min y sin parada de seguridad. (Recordemos que estamos hablando de inmersiones recreativas, sin descompresión y a profundidades máximas de 30 m).

A partir de entonces, todas las agencias de buceo adoptaron estas tablas como las correctas y cuando los primeros ordenadores de buceo salieron al mercado, usaron esos mismos datos.

En los últimos años, y en vista que las ED seguían produciéndose en los buceadores recreativos, a pesar de usar ordenadores y hacer inmersiones más correctas dentro de la curva de seguridad (con un ordenador no hay posibilidad de un error de cálculo), se decidió disminuir la velocidad de ascenso hasta 9 m/min y recomendar una parada de seguridad entre 4 y 5 metros durante 3 a 5 minutos.

Los informes anuales que maneja DAN sobre casos de ED en inmersiones sin descompresión siguen siendo numerosos, de los cuales un 25% es del Tipo I ( dolor o erupciones), un 65% del Tipo II (neurológico centrado casi todo en la médula espinal) y un 10% de Embolias Gaseosas.

La marina estadounidense daba por sentado que los “tejidos rápidos”, al igual que se saturaban rápidamente, de desaturaban de igual modo, con lo que centró sus estudios en realizar tablas de descompresión que analizaran los “tejidos lentos”. Incluso los algoritmos Buehlmann contemplaban tejidos que iban de 4 a 635 minutos. Así se iban haciendo nuevas tablas y modificando otras, siguiendo un camino equivocado.

Pese a todos los cambios que se iban aplicando, las ED se seguían produciendo invariablemente a pesar de los nuevos materiales, ordenadores y tablas actualizadas. ¿Por qué?

Los estudios de DAN iban encaminados en referencia a que el 65% de accidentes se producían en la médula espinal y el cerebro (tejidos rápidos, de 5, 10 ó 20 min de saturación), mientras que sólo el 25% se producen en tejidos conjuntivos de las articulaciones (tejidos lentos de 40, 80 ó 120 minutos). Esto es que en un buceo a 30 m., un tejido rápido de 5 minutos está lleno al 99% en 30 minutos, mientras que uno “tejido lento” de 60 minutos, precisa de 360 minutos para estar al 99%.

Por lo tanto, en un buceo recreativo de 30 metros durante 25 minutos (curva de seguridad), los únicos tejidos que se saturarán son los tejidos de 5, 10 y 20 minutos (tejidos sanguíneos y neurológicos de la médula espinal y cerebro). Con una velocidad de ascenso lenta (6 m/min), aún haciendo una parada de seguridad de 3 minutos a 5 m, nos da 8 minutos de desaturación, cuando la médula espinal se semisatura en 12,5 minutos y se desatura en algo más de tiempo.

Si durante décadas se ha usado este sistema y no ha funcionado, lo lógico era pensar que la idea inicial de Haldane con su parada profunda es la más acertada. Parece mentira que más de 100 años después, se caiga en la cuenta que este físico tenía razón y llevemos años equivocados debido a que las tablas US Navy que han sido adoptadas para el buceo recreativo, estaban hechas para buceadores de élite y excelentes atletas.

En los últimos años, el presidente de DAN Europa, el profesor Alessandro Marrón supervisó 1418 inmersiones de buceo recreativo realizadas por buceadores voluntarios italianos para el proyecto Project Safe Dive. En este estudio, se pudo determinar que los responsables de la formación de microburbujas ( y por tanto, los causantes de una ED en el buceo sin descompresión) son:
– La velocidad de ascenso.
– El tiempo total en llegar a superficie.
– La sobresaturación de los tejidos rápidos.

Estas burbujas estaban presentes en un 30% de los casos.

Así mismo, se observó que la formación de las microburbujas estaba directamente relacionada con el exceso de nitrógeno en los “tejidos rápidos” y se constató que siempre que el nitrógeno se mantuviera por debajo del 80% de la máxima presión parcial permitida, no había formación excesiva de burbujas. Para ello añadieron en las pruebas una parada profunda (a 15 m) de 5 minutos y redujo el anterior porcentaje de casos elevados de microburbujas de 30,5% a cero.

Un estudio más reciente hecho sobre 15 buceadores y 8 posibles combinaciones de ritmos de ascenso, demostró que el mejor perfil de descompresión es el que se realizó con una velocidad de ascenso de 10 m/min y dos paradas de 5 minutos a 15 y a 6 metros, con una saturación del nitrógeno en tejidos neurológicos en superficie del 52% y el menor grado de formación de burbujas de los 8 casos (1,76%). El segundo mejor caso fue el realizado igual que este, pero con una velocidad de ascenso de 3 m/min, lo que demuestra que la velocidad de ascenso no es tan importante como las paradas profundas, tal y como demostró Haldane ante Hill hace ya más de 100 años.

Siguiendo este hilo de investigación, se han desarrollado métodos de descompresión para impedir que se formen burbujas antes de salir a la superficie. Son los métodos RGBM (Wienke Reduced Gradient Bubble Model o Modelo de burbujas de gradiente reducido de Wienke) y VPM (Yount Variable Permeability Model o Modelo de permeabilidad variable de Yount), y se basan en predecir el momento en que se van a producir las burbujas y luego calcular el tipo de descompresión para impedir que se formen.

Los buceadores técnicos de NAUI han venido utilizando el modelo RGBM en los últimos años y no han registrado ningún caso de ED. Con estos datos y los aportados por DAN, a partir del 2003 NAUI ha sugerido que en el buceo recreativo se haga una parada de 1 minuto a mitad del recorrido de ascenso y luego una parada de seguridad de 2 minutos a 6 m.

Con estos nuevos datos, DAN ha empezado a probar este sistema y se está a la espera de los resultados.

Lo que sí está claro es que con las paradas profundas se elimina el proceso de formación de las llamadas “burbujas silenciosas” detectadas por Doppler y que se cree (parece mentira que aún no se sepa con seguridad), son las causantes de la ED en la médula espinal.

O sea, que en el caso de la amiga de Morena_cat en su viaje a Thailandia, de haber hecho las paradas profundas, según este estudio, no hubiera tenido el último día una ED en la médula espinal.

La verdad que uno se asombra de conocer estas cosas y si las sopesamos pausadamente, se da perfecta cuenta que lo que se ha hecho con el buceo recreativo es copiar la forma de bucear de la US Navy, y como hemos visto, se diseñó para buceadores de élite. Sin darse cuenta, los responsables de las diferentes agencias han ido adoptando lo de la mayoría, sin caer en la cuenta que estaban siguiendo el patrón de Hill (que se murieron varias cabras en su demostración) en detrimento del sistema de Haldane que proponía las paradas profundas.

Será cuestión de cambiar el chip y poner este sistema en práctica, aunque desde el mensaje que mandó Oscarwx sobre el tema, ya aplico las paradas profundas en mis ascensos.

Me imagino que tardaremos algún tiempo hasta que las diferentes agencias se hagan eco de estos descubrimientos, pero en la medida de lo posible os pido que los tengais en cuenta, sobre todo en los buceos sucesivos de viajes con vida a bordo.

Bueno, me ha salido un poco largo el tema, pero si habéis llegado hasta aquí espero que os hayáis enterado de algo

Un saludo.

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Formación: Turista de Cuevas o Explorador

Bien, este es otro post que escribo al leer en foros algunos comentarios que hacen que me salten las alarmas.
cartel cave-diving dangerousCuando alguien pregunta algo referente a formación en cuanto a buceo en cuevas, veo que muchas veces hay quién le responde que según lo que quiera hacer. Que si lo que quiere es hacer inmersiones fáciles en cuevas, ser un turista ocasional de cuevas, o si quiere hacer exploración en sifones. Lo siento, pero esto hace que me eche las manos a la cabeza.
¿Quieren decir con esto que si solo vas a hacer alguna inmersión de vez en cuando, sin aspirar a explorar nuevas cuevas o pasajes, no necesitas la misma formación sobre los proocolos de seguridad en el buceo en cuevas?. O una formación menos completa? o más permisva?
La formación en buceo en cuevas, incluso aunque no vayas a bucear en cuevas NUNCA después del curso, debe ser IGUAL de severa y completa que si aspirar a llegar donde nadie ha llegado.

Quiera uno llegar al nivel de buceo en cuevas que quiera llegar, tendrá que empezar por el principio. Tendrá que comenzar por la formación básica. Por un curso de buceo en cavernas, un cave 1, o llámese como se llame. No se empieza uno a formar en exporación extrema sin experiencia alguna. De la misma manera que tanto aspires a ir a esquiar dos fines de semana al año o a hacer acrobacias con los esquís, uno tendrá que empezar por aprender a hacer la cuña, o que tanto si quieres ir a patinar con tu hijo de vez en cuando a una pista de hielo como si aspiras a ser un jugador profesional de jokey hielo, antes tendrás que aprender a mantener el equilibrio sobre los patines.

Y por otro lado, ¿qué es exploración? y ¿qué tiene eso que ver con el nivel de buceo necesario? Bien, primero hay que ver qué entendemos por exploración. Podemos entender por exploración el hecho de ir a un lugar (en nuestro caso, a una cueva) a la que, NOSOTROS, no hayamos ido nunca, o ir a un lugar que NO HAYA ESTADO NUNCA NADIE. La diferencia entre una u otra forma de enterder la exploración está en que aunque nosotros no hayamos estado nunca, en una cueva que ya haya entrado alguién, PUEDE que podamos partir con cierta información como profundidad, restricciones, temperatura, incluso una buena topografía. Pero puede que vayamos a una cueva muy buceada de la que no tengamos información alguna. También puede que esté equipada con hilo guía y marcas, o puede que no.

Entonces, si no tenemos información y no la hemos buceado nunca, ¿se necesita menos nivel de conocimientos y experiencia en buceo en cuevas por el hecho de que ya la hayan visitado varios buzos? NO.

El nivel de formación y experiencia necesarios para bucear en una determinada cueva no tiene nada que ver con el número de buceadores que la hayan visitado antes, si no con el grado de dificultad de la inmersión y las características de la cueva.

De la misma manera que será mucho más sencillo explorar por primera vez un trozo de arrecife de aguas cristalinas en el trópico a diez metros de profundidad aunque no haya buceado nadie allí, que bajar a un pecio a ochenta metros de profundidad en el mar del norte por mucha gente que haya hecho esa inmersión, será mucho más sencilla una inmersión en un cenote «sin explorar», con agua cristalina, una gran galeria, y seis metros de profundidad de media, que bucear en una cueva profunda, con corriente, agua a 4ºC, con mucho sedimento, poca visibilidad, estrecha y laberíntica, por muy visitada que sea.

El hecho de ser el primero en visitar una cueva, podrá hacerte sentir pionero, explorador, llenarte de orgullo y satisfacción, y podrás presumir en el facebook y dar envidia a tus amigos. Pero repito, el nivel formativo y de experiencia que habrás necesitado para hacer esa inmersión, dependerá única y exclusivamente del perfil de inmersión (tiempo, profundidad, y recorrido), y de las características de la cueva (temperatura, visibilidad, restricciones, múltiples túneles, etc…). Ni siquiera el que exista información influye, ya que puede que no te hayas hecho con ella; ni el tener que tirar de carrete, ya que el que esté ya explorada no implica que esté equipada.
foto cuevas 2Así que tenlo claro, aspires a lo que aspires en el mundo del buceo en cuevas, que no te cuenten milongas, en el tema de la formación, despacito y a empezar por el principio, que es el mismo para todo el mundo, y hasta dónde llegas, ya se verá.
José Pulido Montero

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Cuanto Aire Tiene Una Botella Vacía?

En un juego de preguntas que suelo hacer a los alumnos de Open Water Diver para ver si han asimilado bien lo que les he explicado del equipo y su funcionamiento, así como de la ley de Boyle, les digo:

Supongamos que abrimos el grifo de una botella despacio y dejamos un flujo lento para que no se congele la grifería pero constante; si hemos comenzado cuando el manómetro marcaba 200 Ats, cuando se haya vaciado la mitad ¿cuantas atmósferas quedan? todos responden que 100. Perfecto. ¿Y cuando se haya vaciado del todo y deje de salir aire? Aquí es cuando la mayoría de alumnos responden que cero. Error. quedará una atmósfera. Para que quedasen cero atmósferas deberíamos hacer el vacío a  la botella, si no, quedará llena de aire pero sin presión. Ygual que una botella de agua que se vacía.

Luego, les digo: bien, y si para controlar el flujo sin que se congele la grifería, para vaciarla le pongo un regulador y dejo en flujo continuo la segunda etapa, si partimos de 200 Ats, ¿cuando esté medio vacía ¿cuantas atmósferas tendrá la botella? aquí es cuando les cuesta un poco más contestar porque ya ven mi sonrisa y piensan que se la voy a volver a meter, pero animándoles un poco responden: 100. Perfecto. y cuando se vacíe del todo y deje de salir aire? bien, aún hay alguno que responde que cero, pero la mayoría responden que quedará una atmósfera. Error. la mayoría de los reguladores, para que funcione la segunda etapa, necesitan una presión intermedia de unas 9 atmósferas, y a partir de ahí, tendrá que vencer también la presión ambiente. Luego una botella que se vacíe con un regulador puesto, cuando deje de salir aire, todavía tiene 10 atmósferas de presión.

Para rizar más el rizo, les sigo complicando la situación: ¿y si nos quedamos sin aire a 20 metros de profundidad porque hemos vaciado la botella a base de respirar sin estar atentos al manómetro? bien, a estas alturas, ya nadie dice que cero, perfecto, ya hemos avanzado algo. Pero aún hay quién dice que una, otros dicen que diez, error, pero por fin, después de los tres ejemplos, hay quién dice: doce!! Perfecto! pues quedarán las nueve que necesita para funcionar la segunda etapa, más las tres de la presión ambiente a 20 metros.

Es el momento de preguntarles: entonces, si te quedas sin aire a profundidad, ¿qué puedes hacer para poder respirar ese aire que aún tienes en la botella? bien, hay quién decide que es el momento de rascarse la cabeza, otros dicen que quitando el regulador. Efectivamente, si somos capaces de mantener la calma sin aire mientras cerramos el grifo, purgamos el aire que pueda quedar por el circuito, desenroscamos el regulador, y volvemos a abrir el grifo y respiramos de él de una forma controlada, sería la forma en la que con más aire podríamos contar, aunque se malimplea mucho respirando directamente de la botella y no es una técnica fácil si no la has practicado.

Pero la respuesta más sencilla y útil en la práctica es simplemente subir sin sacarse el regulador de la boca. De esta manera, a medida que vayamos perdiendo cota de profundidad, el regulador nos irá dando algo de aire y podremos hacer algunas respiraciones mientras llegamos a la superficie, ya que por cada diez metros que subamos dispondremos de una atmosfera de aire de nuestra botella.

José Pulido

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Lanza a Favor del Ala de Doble Vejiga

Escribo esto porque oigo muchas veces a los buceadores técnicos echar «pestes» sobre las alas de doble vejiga.

Bien, voy a tratar de expicar que si bien no es la primera opción de ala que le recomendaría a un buceador técnico, tampoco me parece bien que se demonicen. Pienso que hay algunas razones bastante buenas para utilizar una ala de doble vejiga en según qué ocasiones.

ala de doble vejigaLa razón de fabricar alas de doble vejiga es la redundancia del sistema de flotabilidad.

Partiendo de este hecho, está claro que en una inmersión en la que por cuestión de temperatura se utilice un traje seco, no sería necesario este sistema de ala, ya que el traje seco nos puede servir de sistema auxiliar de control de la flotabilidad en caso de fallo o rotura del ala.

Pero qué pasa en todos esos maravillosos destinos en los que la temperatura del agua nos permitiría realizar inmersiones técnicas o en cuevas con traje húmedo? México, Australia, Mar Rojo….por nombrar algunos.

Hay buceadores técnicos que piensan que siempre se tiene que bucear con traje seco. Personalmente no comparto esta opinión, pero cada cual es libre. Así que para estos, ya que siempre usan traje seco, tampoco sería una opción la doble vejiga.

Pero para los que prefieren utilizar un traje húmedo si la temperatura del agua lo permite, y por el tipo de buceo, ya sea técnico en mar abierto, o un buceo en cuevas, se plantean llevar redundancia de sistema de control de flotabilidad, se les plantea la posibildad de elejir entre utilizar el traje seco, o llevar un ala de doble vejiga.

Aquí es donde creo que és más oportuno decidirse por la doble vejiga.

Primero: si quieres notar el agua, mojarte, bucear con un traje húmedo, y elijes el traje seco como sistema auxiliar de control de flotabilidad, trastocas totalmente tu intención y configuración. Mientras que el llevar doble vejiga apenas cambia nada, sólo que llevarás otra traquea por el lado derecho y el latiguillo de hinchado del traje lo lanzarás hacia la dereccha para conectarlo con esta segunda traquea.

Segundo: evitas un riesgo. Ya no puedes inundar el traje seco (porque no llevas). Y es uno de los problemas más serios que puedes tener tanto en mar abierto como en una cueva.

Tercero: evitas una tarea. Ya no tienes que preocuparte de hinchar y deshinchar el traje seco. Y no está mal el poder eliminar tareas, por acostrumbrados a realizarlas que estemos, cuando realizamos una inmersión técnica o en cuevas, que ya de por sí requieren de bastantes tareas y concentración.

Cuarto: evitas otro problema. Ya no se puede quedar encasquillada la válvula de inflado del traje seco.  Esto es algo que puede pasar tanto en las válvulas de inflado del seco, como en las de las traqueas, pero con la gran diferencia de que mientras en el caso del traje seco, se convierte en un problema porque si desconectas el latiguillo ya no podrás introducir aire y además de perder el sistema de control de flotabilidad auxiliar, te enfrentas a un posible placaje del traje; una traquea siempre la podrás utilizar de forma oral.

Y para finalizar, me gustaría decir lo perplejo que me he quedado alguna vez al oir decir, para denigrar a las alas de doble vejiga, cosas como estas:  «llevas un ala de doble vejiga y cuando tienes un problema con la principal y vas a utilizarla, como no estás acostumbrado, no sabes utilizarla. Y además, como no la utilizas nunca, a la primera de cambio se queda atascada y tienes un problema». No salgo de mi asombro.
Si tienes un ala de doble vejiga, és parte de tu equipo, y como todo él, debes tenerlo bien mantenido, cosa que no me parece ni un gran problema, ni una ardua tarea. ¿O es que cuando, por ejemplo, desales el equipo vas a dejar fuera del agua la traquea derecha y no le vas a dar un par de toques a los botones para que no se queden pillados? ¿o es que si revisas el ala, sólo vas a desmontar la traquea izquierda y no la derecha? ¿o es que cuando entres en el agua y compruebes si todo tu equipo funciona corrrectamente no vas a comprobar si la segunda traquea hincha y deshincha bien? etc…
Y en cuanto a saber o no utilizar una traquea con la mano derecha….sin comentarios. O bueno, haré uno: si crees que eres tan torpe que no vas a saber darle a un botón con los dedos de la mano derecha, solo tienes que practicar un poco, para dominar tu equipo. Bastaría con que en alguna inmersión de entrenamiento o recreativa utilizaras la vejiga conectada a la traquea derecha para darte cuenta de que es tan fácil darle a un botón con la mano derecha como con la izquierda.

P.D. está claro que tengo un ala de doble vejiga. Sería más exacto decir que tengo cuatro alas, una de ellas de doble vejiga, así que os diré que (y os lo diré sabiendo de lo que hablo) la he utilizado en más de 300 (trescientas) inmersiones y sin una gran dedicación a su mantenimiento, sólo con el hecho de haberla utilizado alguna vez para entrenar, ni se me ha quedado atascada nunca, ni me ha parecido dificil su utilización.
Con esto no tengo intención de alentar a nadie a que las utilice, simplemente defender que puede ser una elección válida según en qué momentos.

José Pulido

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Curso Full Cave Lot septiembre 2012

Del 22 al 29 de septiembre de 2012 estuvimos en el valle de Lot, en Francia, realizando todo el programa de formación para el buceo en cuevas.

Toda una semana de formación. Jornadas intensas que incluían teoría, técnicas en tierra, planificaciones, ejercicios de resolución de problemas, comunicación, buceo en equipo…y penetraciones en cuevas con bibos, stages, realizando circuitos simples, complejos, saltos, y un sinfín de cosas que durante la semana realizamos en cinco cuevas diferentes.

Buceamos en las cuevas de Cabouy, Sant George, Landenouse, Ressel, y Cunhac.

Superando los estándares en cuanto a número de cuevas, tiempo de teoría, y tiempo de fondo acumulado en todos los cursos, los alumnos pudieron poner en práctica sin prisas y de una manera relajada y concentrada todas las tareas necesarias para la realización de los ejercicios y tareas planificadas diariamente.

Las planificaciones tuvieron, como no podía ser de  otra manera, un papel destacado a lo largo del curso.

El tiempo nos dió tregua. Aunque estuvimos diariamente pendientes de las previsiones, se portó bien y no llovió como para «fastidiar» las cuevas, aunque algún día amaneció con mala pinta o incluso con algunas gotas

Estuvimos alojados en una bonita casa de las afueras de Gramat, donde visitábamos diariamente la magnífica estación de carga de Olivier, «Oli», que es la estación de carga mejor montada que he visto:

Y qué decir de los alumnos. Tanto José como Delfi venían con mucho nivel. José, instructor ACUC con muchas horas de agua, después de realizar un extenso curso de Intro to Tech, venía bien preparado en cuanto al manejo del equipo técnico, con un buen trimado y flotabilidad, y con buen dominio de los ejercicios esenciales para el buceo técnico. Y Delfi, bceador 3 estrellas y técnico de trimix, partía con ventaja y una pequeña experiencia en el buceo en cuevas. Lástima, que por problemas de oido, se quedasen unas inmersiones para terminar el curso de full cave que realizaremos en cuanto se haya recuperado, volviendo a Lot por unos días.

                                       

Bueno, y del 28 al 31 de octubre volvimos a subir a Lot para terminar el curso de FULL CAVE de DELFI, que ya se había recuperado de su otitis interna.

Volvimos a cargar el coche y pusimos rumbo a una casita encantadora.

                   

Delfi, que partía con mucha ventaja, no tuvo ningún problema para planificar las inmersiones a sextos, a cuartos, con stages de penetración, de seguridad; colgar botellas en la cueva, realizar circuitos; desenredarse del hilo, cortarlo, buscar la línea perdida, reparar el gap, montar una red…; en fin, que está sobradamente  preparado para sus futuras (pero próximas) inmersiones en cuevas.

Desde aquí mi enhorabuena por vuestras ganas de aprender y por haber demostrado estar capacitados para planificar y bucear en cuevas. Ahora, a bucear para coger experiencia y disfrutar del maravilloso mundo del cave diving!!

 

 

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Exploración a la Cueva de las Güixas

Estamos preparando una exploración a la Cueva de las Güixas, en Villanúa, Huesca.

Tenemos la intención de hacer una nueva punta pasando los tres primeros sifones ya explorados.

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